3 nov. 2014

Imperios, culturas y expolios

Desde el descubrimiento de América no ha sido si no, una consecución de guerras, colonizaciones, reyes y pérdidas de territorios que han dejado huella en cada territorio español, así como en los trayectos que aunaban puentes de comercio. Así es la situación de los navíos extraviados y hundidos en los alrededores submarinos que rodean España y de los que aún no hemos recuperado la totalidad de estos tesoros arqueológicos submarinos por proteger la historia de nuestro país y que se ha regularizado mediante leyes internacionales. Pero eso no debe de ser razón suficiente para algunos intereses extranjeros.

En España se lleva a cabo la operación Ánfora para evitar el expolio de yacimientos arqueológicos subacuáticos en el marco del Plan para la Defensa del Patrimonio Histórico Español en la que la Guardia Civil ha detectado 39 infracciones administrativas en la segunda fase de la operación . En el fondo de las costas españolas se pueden encontrar incontables restos de naufragios, donde el saqueo descontrolado de piezas -todas protegidas por ley- ha mermado durante años el patrimonio arqueológico subacuático español. Precisamente por ello, y ante proliferación de buzos durante las vacaciones de verano, la Guardia Civil ha aumentado la vigilancia en la costa y realizado durante dos semanas un total de 597 inspecciones en clubes de buceo, zonas aledañas a puertos deportivos y embarcaciones de pesca.

El objetivo de esta operación es evitar que las piezas localizadas que se quedaron en el fondo del mar sean saqueadas y vendidas. Entre los bienes que se pueden extraer del medio subacuático destacan los restos de cerámica de ánforas, armas, monedas, objetos cotidianos de la vida a bordo e instrumentos de navegación.



El expolio de La Mercedes ha sido un punto de inflexión en la sensibilización social respecto a la protección del patrimonio submarino. España lo recuperó tras una larga pelea judicial con la compañía de cazatesoros Odyssey Marine Exploration inc, que lo extrajo del fondo del mar donde el navío se hundió en 1804 por los cañones de la marina británica cuando se disponía a volver a Cádiz desde Montevideo.

Ahora podemos disfrutar de estas maravillosas reliquias submarinas en el Museo Nacional de Arqueología Subacuática (ARQUA) y en el Museo Naval de Madrid con El último viaje de la fragata Mercedes. En este último, podemos encontrar una exposición temporal que mediante hologramas, partes de barco reales y las 309.184 monedas de plata (con valores acuñados de 8, 4, 2, y 1 reales) y otras 265.157 de plata fusionadas en bloques; nos trasladan a aquélla época de conquistas territoriales y guerras marinas. Así como un video con una calidad extraordinaria que nos cuenta la situación de este navío y como se enterró con él la historia imperial de España.